El periodo de escolarización para los alumnos de nuevo ingreso será del 10 al 26 de mayo

El Resfriado

El resfriado común es en realidad un conjunto de infecciones víricas que afectan a los conductos nasales y a la garganta, y que producen los típicos síntomas (de intensidad y duración variables) del resfriado: los primeros días, el niño tiene mocos de color claro o transparente (como agua), la nariz tapada, estornuda de vez en cuando y se queja de dolor o picor de garganta; también puede presentar una fiebre moderada (menor de 39°), y una tos seca irritativa, frecuente y molesta que le impide dormir bien. Además, los niños suelen quejarse de que se sienten enfermos y cansados.
Algunos niños incluso se quedan afónicos y se les irritan los ojos, mientras que los niños mayores suelen tener también dolor de cabeza. No es infrecuente que existan síntomas digestivos acompañantes, como diarrea, algún vómito y una sensación de poco apetito (la nariz tapada hace que comer les resulte incómodo).
Estas sensaciones tan molestas mejoran en unos 3 días o al cabo de una semana, aunque la secreción nasal se hace más espesa y pasa a ser amarilla o verdosa, y la tos continúa varios días más (sobre todo por la noche) y se hace más "productiva" (parece de pecho y "arranca" mucosidades que no se ven porque se las tragan siempre). Los síntomas suelen desaparecer en unos 10 días, pero la duración total del resfriado oscila entre 7 y 15 días.

Es una enfermedad que se cura sola ya que no existe tratamiento ni medicamentos que prevengan, curen o acorten su duración, normalmente entre siete y diez días. Lo que sí se puede hacer es seguir algunos consejos para aliviar en algo los síntomas y que los pequeños se sientan más cómodos.

Niños menores de dos años

—Si el niño tiene fiebre y malestar podemos usar antitérmicos durante unos pocos días (paracetamol o ibuprofeno). Recuerde que la fiebre es beneficiosa, solo es aconsejable bajarla, utilizando antitérmicos, si el niño está molesto. Para que se sienta más cómodo, le puede arropar o quitar la ropa según se encuentre a gusto. Si el niño quiere el baño, le puede resultar agradable con agua templada, pero no es necesario enfriarla.
—Cuando la nariz esté taponada por la mucosidad, los lavados de la nariz con suero fisiológico le ayudarán a respirar mejor. Se puede repetir siempre que sea necesario: al acostarse, al levantarse, antes de comer o de tomar el pecho.
—Es recomendable mantenerle bien hidratado. Ofrézcale líquidos que sean adecuados para su edad (agua, caldos, zumos...).
—Si el ambiente en casa es muy seco, se puede utilizar un humidificador durante un corto periodo de tiempo.Humedecer el aire ayuda a que el moco no sea espeso y contribuye a lubricar la vía área. Sin embargo, puede ser perjudicial para algunos niños que tengan bronquitis o asma.

En mayores de dos años

—Saber que hay medicamentos que alivian los síntomas, pero no curan ni disminuyen la duración de los resfriados.
Conocer la composición del producto y los efectos que puede tener.
Evitar combinar dos o más preparados anticatarrales, pues pueden aumentar los efectos indeseados.
Seguir las dosis recomendadas para cada producto.
—Utilizar preferentemente los medicamentos que tienen tapón de seguridad. Utilizar las cucharas que trae cada producto.
No utilizarlos como sedantes o para ayudar a dormir a los niños.
Preguntar a los profesionales de la salud, médicos o farmacéuticos, ante cualquier duda sobre el uso de medicamentos para la tos o el catarro en niños mayores de 2 años.

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